lunes, 26 de enero de 2009

16) Día 1 y 2 de rodaje: Empezando por el final



Se acercaba el 31 de Julio, fecha en que el que escribe esto cumplía “31 palos” y tras 5 meses de preproducción y entrenamiento estaba deseoso de comenzar a rodar… “luego ya veríamos como continuábamos”, pero lo que quería era empezar. Así que me moví todo lo que pude para preparar el rodaje para esa fecha, quería que el comienzo del rodaje fuera un “autoregalo de cumpleaños".

Y “por exigencias del guión”, debía comenzar por el final, tenía que haber un cambio físico notable en el personaje, tanto a nivel de preparación física, como a nivel estético, ya que el Leo recién casado, estaba en una forma un poco descuidada, dejándose llevar por la curva de la felicidad, y con el corte de pelo de punta encrestado tan de moda en la actualidad; y el Leo obsesionado por la venganza, habría descuidado su aseo personal, con barba y pelo largo, y un nivel muscular mucho mayor debido al entrenamiento recibido.

Una vez localizado el sitio, pasamos a preparar la coreografía utilizando los objetos que el entorno nos ofrecía. Tras varias pruebas, y bajo la atenta supervisión de David en las técnicas de vale-tudo, realicé los storyboard de la pelea para que Ricardo tuviera claros los tiros de cámara que íbamos a necesitar… 167 PLANOS EN UNA SOLA PELEA!!! Si calculamos que en un día de rodaje el promedio normal de planos a grabar suelen ser unos 25… os podéis imaginar la cantidad de días que necesitaríamos para rodar la pelea final. Aquí comenzaba el reto: sólo disponíamos de 2 jornadas de 8 horas…


Quedamos con Ángel en las instalaciones del Castellana Sport Club que amablemente Don Paco Vega nos había ofrecido, y allí preparamos en una intensa jornada la coreografía. Algo muy difícil, sino llega a ser porque Ángel y yo llevamos entrenando juntos desde hace más de 10 años, y nos entendemos a la perfección a nivel marcial.

Y comenzaron los problemas… en la coreografía, íbamos a utilizar una furgoneta para realizar una caída sobre ella, pero en pocos días antes, se llevaron la furgoneta del taller donde rodábamos porque les estorbaba… hubo que cambiar esa escena. Para colmo, a 2 semanas del rodaje tuve una caída de un caballo, que me dejó prácticamente “inútil” (aún hoy me duele la espalda), y para rematar, a 2 días del rodaje la maquilladora nos dejó colgados… y comenzamos a improvisar. Desde aquí deseo expresar mi más sincero agradecimiento a Laurita, que se preocupó de informarse “cómo se maquilla”, y adquirió material para sacarme del apuro, y a Audrey, que lo único que la faltaba en su extensa experiencia como cineasta era pasar también por la experiencia del maquillaje…

Tampoco hay que olvidar, el accidente que tuvo el hijo pequeño de Ángel a la mitad del segundo día de rodaje… que hizo que se tuviera que ir corriendo al hospital, y hubo que improvisar de nuevo, siendo sustituido en diversos planos detalle que quedaban por Diego, el hermano de Marín (Skin 1).


Nunca había imaginado lo estresante que puede llegar a ser producir… (bueno, ¡producir sin dinero!). Pero desde el primer momento supe que lo iba a sacar adelante, y agradecí enormemente la capacidad de improvisación con la que he sido educado a todos los niveles (pronto me daría cuenta que esa cualidad de improvisar iba a ser fundamental en todo el rodaje… ).

Para mí era primordial empezar, y ver con quien contaba realmente y cómo funcionaba el equipo. Tuve la gran suerte de juntar a un equipo magnífico de personas que me ayudó al máximo, ¡¡y conseguimos rodar esos 167 planos en tan sólo 2 jornadas!!

¿El resultado? Juzgar vosotros mismos…;-)

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