Por aquel entonces recordé un guión que escribí como 10 años atrás, llamado “La noche de los cabezas rapadas” y que siempre quise rodar. Pensé que sería fácil, ya que tan sólo eran 4 peleas uno a uno (¡¡Qué equivocado estaba… !!).
El argumento venía a ser que un grupo de ultrasur que acababan salir de un partido de futbol, la emprendían en el metro con un chico y su novia, por llevar una bufanda de otro equipo de futbol. A ella la violaban, y a él le pegaban una paliza.
Finalmente mataban a la chica. Durante un tiempo el chico busca a los ultras… y cuando los localiza, va acabando con ellos uno a uno. Finalmente, tras llevar a cabo su venganza, se da cuenta que lo que ha hecho no le devolverá a su chica, y se hunde, al darse cuenta que se ha convertido en un asesino.
También se me ocurrió, que la historia podría estar contada a través del propio programa “Más madera”. Ya que el corto se iba a realizar gracias a ellos, pensé que sería un bonito detalle incluirlos dentro de la propia historia. Además el hecho de contar una historia de un modo “no lineal” me parecía que enriquecería la narrativa del mismo.