Para ello afronté el reto desde 3 puntos de vista:
1) Diferente aspecto y complexión física de cada uno de los Skins.
2) Además, cada uno de ellos debía tener una manera de pelear diferente, apropiada para su físico.
3) Y para terminar, la localización donde se realizara la pelea, utilizando diferentes características del entorno.
Por supuesto, cada uno de ellos tendría además una personalidad distinta. Y la banda sonora –aún siendo la misma, debía reflejar un ritmo de combate diferente dependiendo de cada adversario. Además, las peleas debían seguir un ritmo evolutivo en la narración, ya que todas sucedían en una misma noche.
La primera pelea quería que fuera algo misterioso, la presentación del personaje; un callejón oscuro... una sombra, una silueta… En la segunda quería seguir jugando con la confusión del adversario, pasillos, persecuciones tipo “scream”, una imagen de peli de miedo, para evolucionar en un combate casi acrobático a la vez que contundente, y donde los movimientos de la capa se luciesen.
Para la tercera pelea, quería que el cansancio comenzara a hacer mella en el héroe, volviéndolo más humano, una especie de David contra Goliat, donde Bauta estuviera a punto de perder, y su imagen quedara desmitificada, perdiendo incluso parte de su uniforme.
Y para la última, donde debía justificar sus actos, dar a conocer sus orígenes y explicar sus motivaciones, quería el hombre contra hombre, la pelea definitiva contra su alter-ego, la culminación de su venganza. Para ello le quitaría la máscara y las protecciones, volviéndolo humano nuevamente, y haciendo que el espectador sienta afinidad con él, viéndolo sufrir y recibir golpes hasta estar a punto de perder… momento en el que recordaría el porqué de sus acciones y eso le daría fuerzas para derrotar a su adversario, al más puro estilo “Van Damme”.
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